Llevo semanas (... ¡Semanas!), eludiendo escribir sobre esto, porque la saturación excede lo soportable, pero llega un momento que, aunque sé que nadie (O casi nadie) lo leerá y mucho menos quien debiera hacerlo, llega, digo, el momento en que la pulsión es mayor que la saturación.

Todo se ha dicho ya sobre El llamado “Proces”; todo menos lo importante, lo real, la concatenación de silogismos. Un sorites que nos permita ir del punto A (El inicio de todo esto), al punto B (El momento actual) y su percepción en todo el Mundo, (No ya solo por los españoles, que siempre estaremos tripolarizados, y digo Tri, por simplificar entre los que están a favor, los que estamos en contra y los que forman un grupo doble de deshonestos que buscan la ruptura, no ya de Cataluña con España, sino de España misma, y otros que por simple “buenismo” y por desconocimiento, piden diálogo).

Fiel a mi disciplina autoimpuesta de razonar con lógica partiendo de postulados o axiomas ampliamente consensuados por la filosofía, la política y las matemáticas, trataré de sintetizar por puntos el por qué España necesita estructurar un discurso claro y conciso sobre el independentismo catalán que sea expuesto al Mundo de una vez por todas.

  1. La principal arma de la Generalitat en este conflicto en el momento actual es la exposición exterior de sus ideas, revestidas de un pretendido sentido común y legal… ¡Votar es democracia, luego impedir votar es antidemocrático! De donde se niega al Estado la legitimidad para impedirles evitar el robo que pretenden llevar a cabo.
  2. España no ha sabido responder a esta estrategia, más que a nivel de Jefes de Estado o de las Cámaras Europeas (Parlamento, Consejo de Europa y Comisión europea). Para el resto de observadores, (Ignorantes de la realidad y bienintencionados unos e interesados en la desintegración de Europa otros), el discurso independentista concita simpatías y declaraciones que lo defienden, lo que a su vez, crea opinión en ciudadanos de otros países que no ven la correlación entre actuaciones en España y actuaciones similares en sus propios países.
  3. Todos los postulados de los catalanistas, (Como sabemos en el resto de España, salvo la extrema izquierda y algún que otro  «muchos» socialista), parten de premisas falsas.
    1. Votar no es sinónimo de Democracia, porque ¿Qué les parecería votar SI a la esclavitud, o votar SI a una intervención armada e indiscriminada en Cataluña? Seguramente, en estos momentos, la mayoría de españoles votaría NO a la primera pregunta y SI a la segunda. Pero ni la primera ni la segunda votación serían legales. ¡VOTAR NO SIEMPRE ES DEMOCRÁTICO CUANDO LO QUE SE VOTA ES ILEGAL! Primero habría que cambiar la Ley.
    2. Este no es un problema de Cataluña con España. El nacido en Cataluña «es de Cataluña» pero Cataluña no es de él, igual como yo soy de Murcia pero Murcia no es mía. Cataluña es parte de un todo indivisible (En lenguaje de comunidad de vecinos, es una propiedad indivisa de uso común, como la piscina de la urbanización o las escaleras del bloque de pisos… ¡Ningún vecino se puede apropiar de un tramo de escalera o de un trozo de piscina!

Luego, el problema de Cataluña es el de unos vecinos que nos quieren robar al resto de vecinos un trozo de nuestra propiedad indivisa y si la quieren, deben solicitarlo a todos los vecinos, es decir, a todos los españoles, no solamente a quienes se lo quieren quedar.

  1. La represión del Estado no es un ataque contra la Democrática Cataluña que quiere votar en paz. Todo Estado posee el monopolio de la Fuerza, aquí y en la Conchinchina. Todas las Naciones (Entiéndase Estados-Nación) se reservan dicho derecho. Y los políticos de otros países, que llaman salvajadas a la actuación de Guardia Civil y Policía, o son unos ignorantes o son unos hipócritas, porque en sus países también hay actuaciones iguales e Internet está llena de tales actuaciones.
  2. Dichos políticos extranjeros, además, no son más listos ni más demócratas que los españoles. Son igual de interesados, cortos de miras, hipócritas y “buenistas” que en España, pero con una pega… que desconocen la realidad.
  3. Para hablar de democracia no basta con ser de un país demócrata, como tratan e investirse esos políticos. Si hay un país en el que sepamos cuál es la diferencia entre Democracia y Dictadura, ese es España, porque hemos vivido las dos y sabemos distinguir, sin que nos las señale nadie, las diferencias entre una actuación de la policía bajo un régimen dictatorial y su actuación bajo el imperio de las leyes democráticamente establecidas.

El 1 de Octubre, Policía y Guardia Civil tuvieron que actuar por orden judicial y con un objetivo más allá de impedir que un ciudadano o un millón, depositara una papeleta en una urna. Quien no sabe de Derecho Procesal o quien, sabiendo, pretende enmascarar la verdad, puede no entenderlo, pero la intervención policial (¡QUE CORRESPONDÍA A LOS MOSSOS, PERO QUE HICIERON DEJACIÓN DE FUNCIONES!), era necesaria, no ya para evitar la votación, sino para recabar las pruebas que permitieran enjuiciar a los responsables. En esos supuestos colegios electorales había pruebas que debían ser recogidas y salvaguardadas (Las listas de votantes y los nombres de los componentes de las mesas; ambas cosas, prueba de sendos delitos (Contra la Ley de Protección de Datos y de Desobediencia por parte de los componentes de meses, directamente incumplidores de la orden del TC.

  1. Loa agravios económicos, los déficits de las balanzas fiscales, el supuesto aumento de riqueza de Cataluña independiente, etc., todo es falso. Es una cruel mentira que solo beneficia a unos pocos; aquellos que durante años han estado saqueando Cataluña bajo el paraguas del “España nos roba” y que en menos de un año, verán comprometida su situación cuando Andorra levante el Secreto Bancario. Los mismos dirigentes del “Proces” han reconocido que tienen escondidos fuera de España 33.000 millones de Euros. Esos 33.000 millones son los que ellos deberían haber invertido en infraestructuras, sanidad y educación; porque cuando se hablan de infraestructuras desde el independentismo, ocultan que el 90% de las infraestructuras que reclaman, son de ejecución autonómica y no estatal. Y tampoco dicen que el Estado no invierte más porque ha habido una crisis que ha hecho que no invierta tampoco en el resto de comunidades Autónomas; o que la mayoría de inversiones que debiera hacer el Estado, CIU las adjudicó a sus amigos a cambio del famoso 3%, que luego se ha visto que en algunos casos llegaba al 5 o al 10% según qué adjudicación (Me refiero a las famosas autopistas de pago. Cuando en España ninguna comunidad autónoma podía permitirse autovías, porque correspondía al Estado y no había dinero, CIU las licitó a sus amigos a cambio de hacerlas privadas y no públicas, cobrándoles el 3%). Luego, cuando el Estado pudo invertir en autovías, lógicamente lo hizo primero en aquellos lugares donde no habían.
  2. El mayor agravio que aducen, económicamente hablando es el de lo que pagan al Estado y lo que reciben, pero en ese pago, ellos cuentan el IVA de todos los productos que entra por su Puerto, un puerto español, contra el que no se compite y cuyos cobros de IVA ha de tramitar, pero que corresponden a mercancías que luego se venden en el resto de España que es donde los ciudadanos acaban pagando el IVA. Cuando el importador cobra el IVA en Toledo o Murcia, va a pagar a Hacienda pero presenta el recibo de lo que ya pagó en Barcelona (IVA SOPORTADO) y se lo descuenta; es decir, lo que Cataluña cuenta como aportado por IVA no es más que un cobro a cuenta de otras comunidades… ¡Y son miles de millones al año! Que ellos dicen que pagan pero que pagamos otros.
  3. Y una última cuestión (Hay muchas más, pero ¿Para qué?), Cataluña nunca menciona que Debe a España cerca de 10.000 millones de euros correspondientes a su parte alícuota de la Deuda Nacional; me explico… España necesita dinero y pide préstamos, vende Deuda Pública y paga intereses (La Prima de Riesgo hace que esos intereses sean mayores o menores). En la Actualidad esa deuda de España es aproximadamente del 100% del PIB nacional, es decir… ¡UN BILLON DE EUROS! Y DE ESE BILLÓN, APROXIMADAMENTE EL 10% SE CORRESPONDE, POR POBLACIÓN E INGRESOS, A Cataluña. Es decir, que en un hipotético caso de independencia, Cataluña, además de la fuga de bancos y empresas, de la disminución de su propio PIB porque tendría competencia en otros puertos españoles, y porque todos sus productos tendrían que pagar aranceles, debería liquidar su parte alícuota de esa Deuda Externa (10.000 millones de Euros) 
  1. Volviendo a los postulados iniciales, el mayor problema que enfrenta el Estado español es del de un supino complejo referente a la credibilidad democrática de nuestras leyes e instituciones. Si no fuese por los cuarenta años de pasado dictatorial, en España no habríamos tenido el complejo de aplicar la Ley desde el primer momento. Ya lo hicimos en cuatro ocasiones anteriores:Hoy día, hay muchos “ilustrados, buenistas” que basan sus argumentos en la falacia conocida como “Argumentum ad Populum”… Como la mayoría parece aceptarlo, pues es aceptable. Pero esa falacia, como tal, es falsa, (¿No hemos aceptado ya que no es admisible votar la esclavitud aunque una mayoría lo aceptase?). Repito, si algún país es experto en Democracia, ese es el nuestro; como también Alemania o Italia, que como nosotros con Franco, sufrieron el fascismo y la tiranía de dictadores como Hitler o Mussolini. ¡Los demás, ¿Qué saben? Solo saben de dialogar, porque viven de hablar y hablar y cobrar por hablar. A esos habría que decirles que pregunten a sus paisanos de todo el Mundo que tienen a España como principal país de destino turístico si en sus visitas de más de 70 millones de turistas, alguno ha sentido que se encontraban en un país dictatorial o, por el contrario, han disfrutado de libertades y libertinajes que ni soñarían tener en sus propios países… 
    1. En 1638, Pau Clarís, presidente de la Generalitat se sublevó contra los Austrias, dio lugar al famoso Corpus de Sangre con matanzas indiscriminadas de los segadores, tanto a realistas como a la oligarquía catalana que los oprimía (Cosa que no dicen sus leyendas y mitologías). En 1640 dejó desembarcar a los franceses, que estaban en Guerra con España y en 1641 declaró la República Catalana, que duró hasta que llegaron las tropas de Felipe IV y se acabó la tontería.
    2. El 5 de marzo de 1873, un mes después de que se estableciera la Primera República; unos 16.000 voluntarios que declararon independiente el Estado catalán; un éxito del catalanismo, que sólo duró dos días, en una época realmente inestable de la historia de España enmarcada en lo que se conoce como la Tercera Guerra Carlista, con sublevaciones separatistas como la de Cataluña, la indisciplina militar, conspiraciones monárquicas, etc. en realidad fue realmente una declaración federalista republicana, fue promovida por una burguesía que quiso utilizar el independentismo como medio de presión. La prensa especializada señalaba ya entonces: «Ahora falta que se formen, del mismo modo, estados semi-independientes o independientes por donde quiera. Luego surgirán las rivalidades entre ciudad y ciudad por la capitalidad de cada Estado, entre provincia y provincia por ser independientes unas de otras y por no por formar un estado mismo, y hasta entre villa y villa y aldea y aldea». La experiencia duró dos días antes de ser borrada del mapa y en Madrid fueron incluso reprobados por los mismos catalanes que, por una vez, se veían responsables del Gobierno central.
    3. El tercer intento fue protagonizado por el entonces presidente de Esquerra Republicana, Francesc Macià, el 14 de abril de 1931. Tan sólo una hora después de que Lluís Companys saliera al balcón del Ayuntamiento de Barcelona para proclamar la Segunda República, Macià aparecía por sorpresa en el mismo lugar, «manifestando que, en nombre del pueblo de Cataluña, se hacía cargo del Gobierno catalán y que en aquella casa permanecería para defender las libertades de su patria, sin que pudiese sacársele de allí como no fuera muerto». El Gobierno de la II República envió a tres ministros a Barcelona para negociar con Macià y consiguieron que Esquerra Republicana renunciara a su «Estado propio», a cambio del compromiso del Gobierno de presentar en las futuras Cortes Constituyentes el Estatuto de Autonomía que decidiera Cataluña; lo que dio lugar a la admisión de la Futura Generalitat y al cuarto y penúltimo intento de una Cataluña independiente… el que sigue.
    4. En octubre de 1934, inmediatamente después de que se produjera la entrada de tres ministros de la CEDA en el gobierno de Alejandro Lerroux, el entonces presidente de la Generalitat, Lluis Companys, proclamó de nuevo el Estado catalán, tras acusar al nuevo gobierno español de «monarquizante» y «fascista»: «Cataluña enarbola su bandera, llama a todos al cumplimiento del deber y a la obediencia absoluta al Gobierno de la Generalitat, que desde este momento rompe toda relación con las instituciones falseadas». En los periódicos de aquél día se podían leer cosas como: «Horas antes nos había chocado a varios periodistas observar que el coche del presidente Companys no ostentaba la bandera de la República, sino solamente la catalana» o, «a las seis de la tarde, los Mossos de Esquadra nos invitaron a los periodistas a abandonar el Palacio de la Generalitat. «Iban todos armados. Algunos llevaban una soberbia pistola automática». Nadie, hasta más tarde, supo lo que acababa de acordarse en la reunión que había celebrado el Consejo: proclamar el "Estat catalá", rompiendo toda relación con el Gobierno central. En una palabra: declarar la guerra al Estado español». La respuesta del presidente Lerroux no se hizo esperar, declarando el estado de guerra y Mientras, Companys llamaba a los suyos «para que vengan a Barcelona y defiendan la Generalitat del posible ataque del Ejército español». Las calles de Barcelona se llenaron de jóvenes de Esquerra, todos armados. La ciudad se convirtió en el escenario de la batalla entre el Ejército contra los Mossos de Esquadra y cientos de simpatizantes catalanistas. A la mañana siguiente, Companys, los consejeros de la Generalitat, el alcalde de Barcelona y varios concejales de Esquerra fueron detenidos en la sede del Gobierno. Las calles fueron quedando vacías de gente y todo fue volviendo a la normalidad.

No me extiendo más. Ya me he desahogado y, como dije al inicio, de todos modos, nadie leerá esto, y menos nuestros políticos quienes deberían perder el complejo de actuar con la firmeza de quien se sabe con la legitimidad que otorga una Constitución Democrática. Otro día, cuando tenga ganas, abordaré las perspectivas de una más que previsible modificación de la Constitución y hacia dónde nos llevará. Un abrazo a todos los españoles, incluidos los catalanes de menos de 35 años que han crecido y sido educados en la mentira perpetua mitológica y pérfida del odio independentista.